domingo, 30 de noviembre de 2008

Formas para fortalecer a los niños y niñas contra el abuso sexual (Factores protectores)

Los niños y niñas desarrollan y fortalecen su personalidad a través de las relaciones e interacciones con los demás, especialmente con los adultos en la familia, la escuela y la comunidad.
En este proceso los adultos favorecen y estimulan en los niños y niñas la adquisición y el desarrollo de características personales que se convierten en Factores Protectores, y que son elementos esenciales de autoprotección contra distintos peligros a los que se ven enfrentados durante su vida, entre ellos el abuso sexual infantil.

Los siguientes son las principales acciones que como adultos y adultas podemos realizar para fortalecer estos factores protectores en los niños o niñas, con el fin de aumentar su capacidad de autoprotección y evitar así que estén más expuestos a los abusadores.

Fortalecerles la autoestima
La autoestima es la valoración que tiene cada persona sobre sí misma. Los niños y niñas con una buena autoestima sienten que los adultos y adultas los aceptan y protegen, los consideran importantes, se preocupan por ellos y ellas, harían cualquier cosa por garantizar su seguridad y bienestar y los hacen sentir capaces y satisfechos con lo ellos son. Así, con la seguridad de ser respetados, aceptados, amados y cuidados, los niños y niñas se sentirán capaces de emprender retos y alcanzar las metas propuestas.

Recuerde que el primer paso para el autocuidado es el amor a sí mismo, el reconocerse como un ser importante. Valorarse a sí mismo permite que niños y niñas desarrollen conductas cuidadosas y no estén fácilmente expuestos a que otras personas los utilicen y atropellen. Quien se ama a si mismo cuida que nada le haga daño o lo ponga en situación de peligro.

Ayudarlos a que se sientan seguros
Un niño/niña siente seguridad cuando siente que cuenta con los recursos personales que le permitan enfrentarse a situaciones nuevas, y además que cuenta con el apoyo familiar y social para desenvolverse en la vida cotidiana.

Es necesario hablar con los niños y niñas y reflexionar sobre lo que los hace sentir seguros y sobre los momentos en los que se sienten inseguros. Recuerde que los niños/niñas requieren un contexto estable, seguro y sólido para así aventurarse, probar y conocer con la certeza que alguien estará alerta y pendiente para darles la ayuda que requieren.

Ayudarles a desarrollar su autonomía
Se refiere a las capacidades que los niños/niñas adquieren gradualmente a medida que van creciendo y que les van a permitir ser independientes en las diferentes áreas de su vida. Hace referencia al conocimiento y valoración que los niños van adquiriendo de sí mismos y a la capacidad para utilizar los recursos personales.

Los niños/niñas que van creciendo en autonomía, reflexionan, toman decisiones conscientemente, plantean argumentos propios y tienen claros sus proyectos de una manera acorde con su edad.

Recuerde que quien ha desarrollado autonomía es más resistente a las manipulaciones, chantajes y presiones grupales o de adultos, por lo tanto está más protegido contra el abuso sexual.

Ayudarles a desarrollar la capacidad de ponerse en el lugar de otros
La empatía es la capacidad de una persona para conectarse emocionalmente y poder entender la experiencia de otros, de ponerse en su lugar, de imaginar su sufrimiento y sus sentimientos.

Gracias a la empatía un ser humano puede sentir un interés genuino por ayudar, ser solidario y evitar acciones que generen sufrimiento en el otro. Verdadera empatía es sentir preocupación e interés por las personas bien sean conocidas o desconocidas.

Ponerse en el lugar del otro, interpretar lo que el otro siente y ser capaz de imaginar su sufrimiento o su alegría es un elemento muy importante en la prevención de abuso sexual, principalmente cuando se lo analiza desde la perspectiva del posible agresor. Por lo tanto, es necesario desarrollar en niños/niñas la capacidad para proteger a otros y no desear verlos sufrir.

Estimular su capacidad de ser asertivo
Se refiere a una actitud y una manera de actuar con la que las personas reconocen y demuestran que tiene derecho a sus propios sentimientos, pensamientos y necesidades al tiempo que respeta los derechos de los demás.

Ser asertivo implica poder expresar ideas, opiniones, gustos e intereses, poder manifestar desacuerdos con los demás y poder decir NO. Por lo tanto, un niño/niña asertivo tiene más posibilidades de decir que NO a las propuestas que hace un agresor sexual.

Enseñarles sobre sexualidad
Para que los niños y niñas tengan una visión positiva de la sexualidad, los adultos deben hablar del tema de una manera abierta y directa, dando respuestas sencillas a las preguntas y comentarios y compartiendo sus creencias y valores respecto a lo que consideran adecuado y no adecuado frente al ejercicio de la sexualidad.

El ser humano es sexuado y debe aprender a conocer su sexualidad y a manejarla, a respetar y cuidar su cuerpo y a protegerse de los peligros que puedan atentar contra sí mismo.

En resumen, es fundamental que los padres/madres de familia o tutores creen espacios de conversación con los niños/niñas donde se hable de sexualidad y se vincule con el amor, el afecto y el respeto por el otro.

Escrito por Luis Aveiga | Cinthia Escandón basado en "Herramientas para la prevención integral del abuso sexual infantil"

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